La producción musical es todo un proceso, al cual nos  atrevemos a sintetizar en un solo concepto: Arte. Son horas y horas de edición y postproducción. 

A continuación te contamos las características de todo el proceso de producción:

La edición es el primer paso, se llevan a cabo las correcciones en tiempo y tono, limpieza de ruidos, secuenciación de tomas, etc. 

El segundo paso es la mezcla, durante este proceso se manipulan las pistas máster de grabación hasta que se obtiene el sonido deseado, lo que más importa en este punto lo más importante es el sonido de cada tema de los que se compone la producción de forma independiente. 

Y por último viene el proceso de masterización, la cual tiene como función adecuar el máster de mezcla para su explotación y difusión comercial, por lo que se modifican las pistas intentando conseguir que el sonido de la producción tenga un sonido aceptable en cualquier equipo de reproducción. Esto incluye también el montaje final de la producción, definiendo el orden de los temas, la separación entre ellos, etc. 

Ahora que conoces todo esto, seguro también piensas que es todo un arte. El plasmar una obra musical no solo significa llegar al estudio, grabar, editar y listo, hay mucho trabajo detrás de cada pieza. 

Deja una respuesta